Tragaperras

La historia de las máquinas tragaperras

La historia de las tragaperras comienza en 1891, cuando Sittman y Pitt construyen una máquina recreativa basada en el juego del póquer. La máquina tenía 5 carretes que mostraban 50 figuras en total de la baraja. La idea era que al girar los carretes, se mostraría una mano completa de póquer. La primera máquina tragaperras no tenía premio de pago en metálico. El coste era de un níquel (moneda que equivalía 5 centavos) y los premios se basaban en artículos relacionados con el bar como cerveza gratis o tabaco. La extracción de dos cartas de la baraja se realizaba para aumentar las probabilidades de los bares. También se podían reorganizar los carretes para disminuir las posibilidades de ganar del jugador.

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La primera máquina tragaperras con palanca fue inventada en 1877 por Charles Fey en San Francisco. Fey desarrolló un mecanismo automático mucho más sencillo para las máquinas tragaperras. Debido al gran número de posibles combinaciones ganadoras en el póquer de mesa original, fue casi imposible encontrar la manera en que una máquina tragaperras fuese capaz de realizar pagos en metálico para cada una de las posibles combinaciones ganadoras. Fey creó una máquina con tres carretes que contenían un total de 5 símbolos – herraduras, diamantes, picas, corazones y la Liberty Bell, símbolo que dio nombre a la máquina. Al reemplazar diez cartas con cinco símbolos y al usar tres bobinas en vez de cinco carretes, las combinaciones ganadoras disminuyeron. Así, Fey fue capaz de crear el primer mecanismo efectivo de desembolso automático para máquinas tragaperras. Conseguir 3 campanas en línea era el mayor premio en metálico, 10 níqueles. Liberty Bell fue un gran éxito y generó una próspera industria de máquinas recreativas. Aún cuando el uso de estas máquinas recreativas fue prohibido en California después de unos años, Fey continuó sin poder abastecer la demanda existente de máquinas tragaperras en otros lugares.

Tal y como aparece en el libro Slot Machine Mania, el 15 de abril de 1887 se publicó un artículo en el San Francisco Chronicle diciendo que un grupo de propietarios de bares y restaurantes se habían reunido para ver como Fey realizaba una demostración de su nueva máquina tragaperras Liberty Bell. La máquina se activaba cuando un jugador insertaba una moneda dentro de la ranura y tiraba de una palanca para hacer girar las bobinas. Los propietarios se quedaron asombrados y todos pronosticaron que esta máquina sería un éxito. Cien años más tarde, ese pronóstico se quedó corto si consideramos el éxito que han tenido las máquinas tragaperras.

A lo largo de los próximos cinco años, Charles Fey también inventó la primera versión de Liberty Bell con el nombre de "4-11-44", llamado así debido a la máxima combinación ganadora de la máquina y valorada en cinco dólares. Tras este éxito, Fey expandió su pequeño negocio de ventas abriendo una fábrica de producción y en los años siguientes desarrolló la máquina "Card Bell", la cual mejoró en 1899 un año más tarde. Esta nueva innovación en máquinas tragaperras contó con un símbolo modificado (una Estrella) y un premio máximo de veinte dimes (monedas de diez centavos) o fichas al conseguir una combinación de tres campanas.

La primera máquina tragaperras que Fey desarrolló fue distinta a cualquiera de las fabricadas hoy en día. Pesaba bastante más de 45 Kg., estaba fabricado en hierro fundido y no contaba con los símbolos de frutas que comúnmente se asocian a las máquinas tragaperras de hoy en día. En su lugar tenían estrellas, herraduras y distintos palos de la baraja, tales como diamantes y picas. La Liberty Bell daba cincuenta centavos de premio a los ganadores, que era un dinero considerable en aquellos tiempos. La Liberty Belle Saloon en Reno sigue teniendo la primera Liberty Bell diseñada por Fey. El establecimiento es propiedad de sus nietos y son quienes preservan el legado de Fey en la historia de las máquinas tragaperras.

Fey tuvo poca competencia y una legislación gubernamental favorable a la hora de intentar dominar el mercado de las máquinas tragaperras. No obstante, un gran número de empresas incluyendo Monarch y Kalamazoo desarrollaron sus máquinas tragaperras. Hay muchas teorías contradictorias sobre que pasó verdaderamente en aquel entonces, pero en la industria del juego fue muy resonado que Charles Fey se negó a vender o a arrendar su innovadora máquina tragaperras Liberty Bell. Una teoría sostiene que en 1905, unos ladrones entraron en un bar de San Francisco y sólo robaron la máquina tragaperras Liberty Bell. Poco más de un año más tarde, Herbert Stephen Mills, que había heredado de su padre Mortimer Mills la ‘Mills Novelty Company’ unos años antes, desarrolló una nueva versión de la Liberty Bell llamado Mills Liberty Bell. A pesar de la competencia, la Mills Liberty Bell tuvo éxito. Mills, en ese momento, se encontraba contratando trabajadores para construir las máquinas tragaperras y a pesar del hecho de copiar el concepto originario de Charles, más adelante fue conocido como el “Henry Ford” de las máquinas tragaperras. No obstante, existe además otra teoría que sostiene que Charles Fey se asoció con la Mills Novelty Company y fabricaron juntos la Mills Liberty Bell que eliminó toda la competencia.

La Mills Liberty Bell en sí mismo era una caja de hierro fundido con una clásica Liberty Bell fundida en la parte delantera de la máquina tragaperras. Originariamente la máquina tenía dedos y pies de hierro fundido, pero esto se desestimó en futuras versiones y se reemplazaron con pies de forja ornamental. Las cartas de juego (el Rey, la Reina y la Jota) se visualizaban en las tiras de las bobinas y también se caracterizaba por una campana que sonaba cuando se daba una combinación ganadora. Esto se desestimó más adelante por la Mills Liberty Bell, aunque este concepto se rescataría muchos años más tarde.

Para 1910 las máquinas tragaperras se podían encontrar en casi todos los lugares. La Mills Novelty Company desarrolló una ligera variación de su máquina tragaperras Liberty Bell y la llamó la Operator Bell. La Operator Bell contaba con un cuello de entrada de moneda más ajustado y a diferencia de los modelos anteriores con símbolos de frutas. La Mills Novelty Company también se encontraba produciendo en su fábrica cinco variaciones del diseño original de su Liberty Bell y para cuando la Primera Guerra Mundial estalló, la empresa ya se había expandido hacia Europa y sus fábricas estaban fabricando un total de 30.000 máquinas tragaperras.

La época de las máquinas de hierro fundido llegó a un rápido fin cuando Mills introdujo máquinas fabricadas de forma más barata mediante armarios de madera, y para principios de 1930 la Mills Novelty Company realizó un número de cambios en su línea de producción de máquinas tragaperras que generaría una nueva revolución en la industria del juego. Las nuevas máquinas tragaperras incluyeron un premio gordo doble que les permitía a los jugadores la posibilidad de ganar dos veces en rápida sucesión. Estas máquinas tragaperras también fueron diseñadas para ser más silenciosas y son conocidas como las Silent Bells.

Nuevos diseños de los armarios también aparecieron como parte de estas nuevas máquinas tragaperras e incluían conceptos temáticos como Lion Head (cabeza de león), War Eagle (águila de guerra), Roman Head (cabeza romana) y por último en 1933 Castle Front (fachada de castillo). La War Eagle también contaba con un nuevo receptor de monedas que mostraba las monedas jugadas, moviéndose y cruzando la parte superior de la máquina tragaperras. En el caso de que se emplearan monedas falsas para jugar a la máquina, el operador era capaz de detectarlas. Herbert Mills falleció en 1929 a la edad de 57 años dejando una gran fortuna a su esposa y a sus ocho hijos.

En 1909, las leyes anteriormente beneficiosas se desecharon y se introdujeron nuevas, las cuales no permitían que las máquinas tragaperras entregaran premios en metálico. Los fabricantes de máquinas tragaperras y los propietarios de bares fueron capaces de cumplir con estas reglas entregando paquetes de chicle gratuitos y otros premios al lograr ciertas combinaciones ganadoras de símbolos en las máquinas tragaperras. Existe la teoría de que esta fue la idea que introdujo los símbolos de frutas y las barras presentes en las máquinas tragaperras de hoy en día. Se dice que las barras indican los paquetes de chicle y las frutas representan las golosinas variadas con las que se premiaba. Otra teoría dice que una de las primeras máquinas premiaba a sus jugadores mediante chicles de distintos sabores de frutas con los sabores representados por sus correspondientes símbolos en las bobinas. Los populares símbolos de la “cereza” y el “melón” se dice que se originaron en esta máquina tragaperras. Por aquel entonces, el símbolo “BAR” que es bastante común en las máquinas tragaperras de hoy en día, derivó de un logotipo inicial de la empresa de chicles Bell-Fruit Gum Company.

En 1919, el consumo de alcohol pasó a ser ilegal en EEUU. Debido a que las máquinas tragaperras se usaban principalmente en bares, en aquel entonces fue muy obvio que ya no tendrían mucho futuro. Sin embargo, la mayoría de las personas adquirían alcohol en lugares ilegales, por lo que no sólo se encontraban ahí máquinas tragaperras disponibles, si no además se volvieron a introducir los premios en metálico. Debido a esto, la popularidad de las máquinas tragaperras creció mucho.

A pesar de las presiones gubernamentales, la industria del juego continuó creciendo y prosperando, especialmente en el estado de Nevada donde el juego fue legalizado en 1931. Muchas empresas se establecieron para beneficiarse de la situación y empezaron a fabricar y vender máquinas tragaperras a los casinos de Nevada. La fabricación de máquinas tragaperras creció de manera exponencial bien entrada la década de los 60.

En 1964, el fabricante de máquinas de petacos Bally comenzó a producir nuevas máquinas tragaperras llamadas Money Money. Esta máquina tragaperras estaba alimentada con electricidad y además contaba con nuevos efectos de sonido. También fue la primera máquina tragaperras con monedas múltiples y la primera en tener un hopper - nombre al que se le da al recipiente donde se almacenan las monedas que se desembolsan. Se crearon más innovaciones por parte de las cabezas pensantes de Bally. Por ejemplo, añadieron juegos adicionales que contaban con más bobinas, hoppers más grandes y más monedas; hasta que en 1970 fabricaron un hopper lo suficientemente grande como para almacenar monedas de dólar, lo que se tradujo en mayores premios gordos para los jugadores.

En 1978, Atlantic City legalizó el juego, y por aquel entonces Bally contaba con alrededor del 90% del mercado de las máquinas tragaperras. La empresa continuó añadiendo bobinas, sabiendo que esto disminuiría las posibilidades de ganar y por lo tanto aumentado el volumen de los premios gordos. Además de aumentar el número de símbolos en cada bobina llegando a tener un máximo de 25, también aumentaron las apuestas, por lo que se podían jugar partidas de $5, $25 o hasta de $100. Bally también contrató un desarrollador de software informático con la idea de aumentar los premios gordos sin perder beneficios. Al hacer uso de software informático, el programador Telnaus utilizó un generador de números aleatorios que ciclaba por números en bobinas imaginarias que él había creado. Telnaus revolucionó el juego de las máquinas tragaperras con estas bobinas imaginarias ya que eran capaces de alternar las cantidades de ganancia posibles. Este generador de números aleatorios se consideró como el nuevo paso a tomar con respecto a las máquinas tragaperras y se abrieron nuevos horizontes y nuevas posibilidades de exploración.

Hoy en día las máquinas tragaperras se presentan en miles de formas distintas. Incluyen video, distintas combinaciones de bobinas, premios gordos y progresivos, líneas de pago múltiple, máquinas tragaperras online e incluso máquinas tragaperras con bancas conectadas entre si. Existen máquinas tragaperras basadas en dibujos animados, estrellas de cine y concursos televisivos. Hay muchas empresas que fabrican máquinas tragaperras modernas. Aquí se encuentra una lista de algunos de los fabricantes de máquinas más populares:

  • • Bally Gaming
  • • WMS Gaming
  • • Konami
  • • Atronic
  • • Aristocrat
  • • IGT - International Game Technology
  • • Sigma Gaming
  • • Shuffle Master

La característica más importante en las máquinas tragaperras de hoy en día es la posibilidad de contar con premios progresivos conectados. A día de hoy, una gran cantidad de máquinas tragaperras se pueden conectar a un premio gordo común que puede ser obtenido por cualquier jugador. Esto se hace mucho más sencillo a la hora de jugar a las máquinas tragaperras online, ya que a los casinos online acceden jugadores de todo el mundo y así pueden verse incrementados los premios gordos a un ritmo muy rápido. Hay muchos premios gordos populares en la red los cuales, en ocasiones, superan el valor de varios millones de dólares y donde muchos jugadores compiten a diario para obtenerlos.

 
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